Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Ser un mordedor de pilares
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Tentar la huevera a las gallinas
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
En la necesidad se conoce la amistad.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Quien hizo una...hace dos
Donde hay nobleza, hay largueza.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Jugarse hasta la camisa.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
A caracoles picantes, vino abundante.