Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Cuando borrachos hay, madre falta.
El roble como nace y el pino como cae.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Bota vacía la sed no quita.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Aire gallego, escoba del cielo.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Las penas no matan, pero rematan.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Dios no desampara a sus hijos.
Ahí está la madre del cordero.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Hablar más que lora mojada.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
El amor es eterno, mientras dura.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Hombre osado, bien afortunado.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.