No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Al hombre de rejo, vino recio.
Sin virtud poco vale la salud.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Hay que tomar el toro por las astas.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Chiquita, pero matona.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Otro gallo le cantara.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
El que del campo viene, cenar quiere.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
De descansar, nadie murió jamás.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Hacer castillos en el aire.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
El corazón conoce la amargura del alma.
Si no sobra es que falta.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
A barba muerta, obligación cubierta.
El que nace postrero, llora primero.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.