Reniego de plática que acaban en daca.
Todo amor tiene su gasto
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
No hay tu tía.
¿Quién con una luz se pierde?
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Dios da frío según la ropa.
Ande o no ande, caballo grande.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Jamás digas: nunca jamás.
A bien se llega quien bien se aconseja.
El vino y la verdad, sin aguar.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
En cada tiempo, su tiento.
Después de la risa viene el llanto.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
El que no habla, no yerre.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Cólera de amantes resurgir del amor
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
En la cancha se ven los gallos.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Perro flaco soñando con longaniza.
A cada lechón le llega su noche buena.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
En Agosto trilla el perezoso.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Fruta que pronto madura, poco dura.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
El que mal se maneja, despacio padece.