Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
El río pasado, el santo olvidado.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Agarrando aunque sea fallo.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Si truena es porque va a llover.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Al que da y quita le sale una jorobita.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
La mentira es animal de quinta vida.
A cualquiera se le muere un tío.
Bebido el vino, perdido el tino.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Lo que haces, encuentras.
Amores reñidos, los más queridos.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
El que nace postrero, llora primero.
A la gente alegre el cielo la ayuda
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Entre amigos no hay cumplidos.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Contra la gota, ni gota.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
La muerte regalos no prende.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
No eres más bruto porque no eres más grande.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.