Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Los dioses ayudan al que trabaja
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
El amor enseña a los asnos a bailar
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
La pasión embellece lo feo
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
El temor modifica tu conducta.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Hablar poquito, y mear clarito.
Leer entre renglones.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
De la risa al duelo un pelo.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Canción de la transición.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.