Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Ocurre en las mejores familias.
La ignorancia es abuela del saber.
Estornudos y frailes, salen a pares.
De padres bocois hijos cubetas.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
La llaga sana, la mala fama mata.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Alma sin amor, flor sin olor.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Un pie calzado y otro descalzo
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Saber de pobre no vale un duro
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Hijos casados, duelos doblados.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Año de heladas, año de parvas.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Que cada zorro cuide su propia cola.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.