Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Ruéganla que se pea, y cágase.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Juego y bebida, casa perdida.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Hablar a tontas y a locas.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
A confite de monja pan de azúcar.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Al mal año, tarria de seda.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Que chulo tu chucho colocho
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La distancia hace a las montañas más azules.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Escoba nueva, barre bien.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Donde se pace, que no donde se nace.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.