Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Es mejor sudar que temblar
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Perro ladrador, poco mordedor.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
No es lo mismo ser que haber sido.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
A buen sueño, no hay cama dura.
Aseada aunque sea jorobada.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Chocolate que no tiñe, claro está
Arriba canas y abajo ganas.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Dos capitanes hunden el barco.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Soñar no cuesta nada.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Madre holgazana cría hija cortesana.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.