Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Cada hombre deja sus huellas.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
El que no tranza no avanza.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Lo malo nunca es barato.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
El que rompe, paga.
Males comunicados, son aliviados.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
La paciencia es la llave del paraíso.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Cerco de luna, agua segura.
A la larga, lo más dulce amarga.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Casarás y amansarás.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Cada dueño tiene su sueño.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Cuando Noviembre acaba ya el invierno empieza.
Quien baila, de boda en boda se anda.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.