La burla, para quien le gusta.
El hablar mismo idioma.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Aire gallego, escoba del cielo.
Habló de putas "La Tacones".
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Corrido va el abad por el cañaveral.
El amor no quiere consejo.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Como la espada, así la vaina.
Las flores son para los muertos.
O faja o caja.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
El borriquito delante, para que no se espante.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
No hi ha mal que cent anys dure, ni bé tampoc.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Ver para creer.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Faldas largas, algo ocultan.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
La mala fe, no pare hembra.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Quien lee y escribe no pide pan.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
La esencia fina viene en frasquito chico.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.