Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Más groso que el Guelpa.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
El hábito es una camisa de hierro.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Antes muerte que vergüenza.
La libertad vale más que el oro
Otros tiempos, otros modos.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Me cayó como patada en la guata.
Ni en pelea de perros te he visto
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Bien ama quien nunca olvida.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
En arca abierta, el justo peca.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
La gloria del amante es la persona amada.
No juzgues el barco desde tierra
Toda desgracia es una lección.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Serio como perro en bote.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Írsele a uno el santo al cielo.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Amor y dolor son del mismo color.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Lobos de la misma camada.
El enano ve gigantes por todas partes.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Quien guarda valores, padece temores.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.