Alegría y desgracia no son eternas
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Riña de amantes, agua referescante.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
La adoración es una admiración trascendental
la ropa son alas.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Tiene más miedo que vergüenza.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Boda mojada, novia afortunada.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Bailando con la más fea
El que mucho promete, poco cumple.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
El que se casa, por todo pasa.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Al rey muerto rey puesto.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.