La más ruin cabra, revuelve la manada.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Una flor no hace primavera.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Hasta el final nadie es dichoso.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Conócete a ti mismo.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Tras la fortuna guía el favor.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Esto es de rompe y rasga.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Amor con hambre, no dura.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Oír es precioso para el que escucha.
Donde se pace, que no donde se nace.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo