De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Casa de muchos, casa de sucios.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
El corazón engaña a los viejos.
Con el callar, vencerás.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
El que ama el peligro, en él perece.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Dios da, nunca vende.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Ya me cansé de descansar.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando