Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
Quitar la leña debajo de la caldera.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
La voz del asno no pasa del tejado.
Dios habla una lengua extranjera.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
¿Queres dormir al sueño?
Quien envidioso vive, desesperado muere.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Ayatola no me toques la pirola.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
Todos los extremos son malos.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Hablar por referencias es casi mentir.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
A secreto agravio, secreta venganza.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
De mozo rezongador nunca buena labor.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
Pan para hoy, hambre para mañana.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Una rata dentro de una tinaja.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
El verano es la madre de los pobres
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.