Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Al mal segador la paja estorba.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Si la manga no es amplia no ondea
El ruin calzado sube a los cascos.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Capa de pecadores es la noche, señores.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
El inicio es la mitad de la tarea.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Buenas razones cautivan los corazones.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
De la esperanza vive el cautivo.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.