El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Pa'trás como las del marrano.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Palabra de boca, piedra de honda.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El día nunca retrocede de nuevo.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
A rey muerto, principe coronado.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Con el metro que midas, te medirán.
Ni miento ni me arrepiento.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Más vale morir de risa que de ictericia.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Quien tuvo, retuvo.
Siempre es pobre el codicioso.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
El amor entiende todos los idiomas
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Los frailes en jubón, hombres son.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.