El que madruga, encuentra todo cerrado.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Santo Tomé, ver y creer.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Tener un hambre de lobo.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
A barriga llena, corazón contento.
Donde entra la cabeza, entra la cola
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
La felicidad no es cosa de risa
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Lo que no mata engorda.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
A más beber, menos comer.
El amor es como el agua que no se seca.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Quien no sabe dar sabe recibir
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Miren quién habló, que la casa honró.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Matar un tigre.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Palabra dicha, no tiene vuelta.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.