Juramento, juro y miento.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Quien no llora, no mama!
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Peor es mascar lauchas
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Agua del cielo no quita riego.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
Inútil como bocina de avión.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
El yerro encelado, medio perdonado.
De tierra de alacranes, pocos panes.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Confesión obligada, no vale nada.
El que persevera triunfa.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
La cera se destruye y la procesión no camina.