La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Echando a perder se aprende.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Se sincero y honesto siempre.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Si la manga no es amplia no ondea
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Con el mismo cuero las correas.
Señor por señor, el padre es el mejor.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
El que es perico donde quiera es verde.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
A donde las dan, allí las toman.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Dura el nombre más que el hombre.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.