A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Alegrías secretas, candela muerta.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Las desgracias no vienen solas.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Las palabras no cuestan plata.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
¿Usted qué come que adivina?
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
A jugar y perder, pagar y callar.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Dar el consejo y el vencejo.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Difama, que algo queda.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Errar es humano.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
El hombre donde nace, el buey donde pace.