El que nada debe nada teme.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Maestre por maestre, seálo éste.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Criados, enemigos pagados.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Fue por lana y salió trasquilado.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Creer a pie juntillas.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Hay más días que ollas.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
La comida reposada, y la cena paseada.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
El precio se olvida, la calidad permanece.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
A todo coche, le llega su sábado.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Hacerse la boca agua.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Hay de todo en la viña del Señor.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.