A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Lo estancado se pudre.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Ítem de lista viñeteada
Date buena vida, temerás más la caída.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Pan a hartura y vino a mesura.
Dádivas quebrantan peñas.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Desvestir un santo para vestir otro.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
A tu casa venga quien te eche de ella.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
La mar que se parte, arroyos se hace.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Cuervos vienen, carne huelen.
A cada cañada le llega su añada.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Racimo corto, vendimia larga.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Dolor de viuda, bien poco dura.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Mal largo, muerte al cabo.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Quien virtudes siembra, fama siega.