El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Quiéreme poco pero continúa
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Casa de muchos, casa de sucios.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
En casa pobre, pocos cuentos.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Írsele a uno el santo al cielo.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
La sagre es más espesa que el agua.
A medida del santo son las cortinas.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Gota a gota, la mar se agota.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Me dejó como la guayabera.
Hacer buenas (o malas) migas.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Desee bien, sea bueno.