Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Al mal segador la paja estorba.
Dar una higa al médico.
Agua de mañana, o mucha o nada.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Libros cerrados, no hacen letrados.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Todo en la vida tiene su medida.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
La razón la tiene Sansón.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
Cuando dude, no saludes.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Para alcanzar, porfiar.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Mal suena el Don sin el din.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Del necio, a veces, buen consejo.
De dos males, elige el menor.
Borrego al camión, duro a la montera.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Los burros se buscan para rascarse.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Las horas amargas, son mucho más largas.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.