Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Lección dormida, lección aprendida.
Oro es, lo que oro vale.
Hay quien las mata callando.
Señor por señor, el padre es el mejor.
Por los ojos entran los antojos.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Barbero, o loco o parlero.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Paja al pajar y barberos a rapar.
El buscador es descubridor.
Ser amable es ser invencible.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
A quien vela, todo se le revela.
Bella por natura, hasta la sepultura.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
La fe mueve montañas.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Habla directamente al corazón.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Dios es la medida de todas las cosas.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
El amor verdadero entra por el agujero.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
El hambre es el mejor cocinero.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Esto está color de hormiga.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
De lo perdido, lo que aparezca.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.