Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Quien da el consejo, da el tostón.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Si nos hacemos polvo, nos harán lodo.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
El mandar no quiere par.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Todo tiempo pasado fue mejor.
En tu casa, hasta el culo descansa.
El que antes muere, antes lo entierran.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Razón y cuenta, amistad sustenta.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Jugar la vida al tablero.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Es más entrador que una pulga.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
La cara del santo hace el milagro.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Músico pagado, contento pero desafinado.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
La abadesa más segura, la de edad madura.
La fiebre no está en la sábana.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Buey harto no es comedor.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
A padre ahorrador, hijo gastador.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Lo que no cuesta no vale.