De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Hacer una montaña de un grano de arena.
El tiempo vuela, que se las pela.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
De Navidad a San Juan, año cabal.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
El derecho de los pobres no es más que llanto
No des consejo a quien no te lo pide.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
El que tiene más galío, traga más pinol.
La mujer en la cocina es una mina.
Agua al higo y a la pera vino.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Con la muerte todo se acaba.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
En casa llena presto se guisa la cena.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Sin segundo, no hay primero.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Chico pueblo, grande infierno.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Ser lento en dar es como negar.
Deja que el buey mee que descansa.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.