Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Decir, me pesó; callar, no.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Rectificar es de sabios.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Compuesta, no hay mujer fea.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Esta vale en oro lo que pesa.
Plata en mano, culo en tierra.
Llave puesta, puerta abierta.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Achaque el viernes por comer carne.
Con tontos, ni a coger hongos.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.