Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
El Rey reina, más no gobierna.
Está oscuro debajo de la lámpara
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El gusto se rompe en géneros.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Por San Martín siembra el ruin.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
El muerto y el ausente, no son gente.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
El río se llena con arroyos pequeños.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
La familia pequeña, vive mejor.
La necesidad tiene cara de hereje.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.