Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
A lo hecho, pecho.
Las penas con pan son buenas.
El que venga atrás que arree.
Una buena mañana hace buena la jornada.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Tronar como un arpa vieja.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Rey determinado no ha menester consejo.
No es lo mismo ser que haber sido.
Sobre mojado, llueve.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Que mañana hay misa para los sordos.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Sigue los impulsos de tu corazón
Hablar a calzón "quitao".
Juegan los burros y pagan los arrieros.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Un jarrón perfecto nunca ha salido de las manos de un mal artesano.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.