La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Cada pájaro lance su canto.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
La burla, para quien le gusta.
La viña y el potro, criélos otro.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Clavija del mismo madero no la quiero.
La mujer que de día calla por la noche manda.
El ducado nunca huele a robado.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
La crianza es buena los trece meses del año
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
El día nunca retrocede de nuevo.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Como suena a copla, tu me la soplas.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Cada palo que aguante su vela.
De hoy a mañana se cae una casa.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
El que no arriesga, no pasa el río.