Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Una buena mañana hace buena la jornada.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
A lo hecho, pecho.
El que venga atrás que arree.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Tronar como un arpa vieja.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Hablar a calzón "quitao".
Rey determinado no ha menester consejo.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Sobre mojado, llueve.
No es lo mismo ser que haber sido.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Que mañana hay misa para los sordos.
Un jarrón perfecto nunca ha salido de las manos de un mal artesano.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Sigue los impulsos de tu corazón
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Quien mucho desea, mucho teme.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.