Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
No hay luna como la de enero, ni amor como el primero.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El amor todo lo iguala.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Quien no sabe, no vale nada.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Lo bailado nadie me lo quita.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
El arroz ya está cocido.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Nunca cages mas de lo que comes.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Hombres de noche, muñecos de día.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Después de la resaca viene la pleamar.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.