Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Sacar las castañas del fuego.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Ni quito ni pongo rey.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
No necesito niguas para ser tishudo.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Pintada en los WC.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
No todo es miel sobre hojuelas.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
A caballo comedor, cabestro corto.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
A barco nuevo, capitán viejo.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Cada mochuelo, a su olivo.
Que chulo tu chucho colocho
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Los encargos con dinero no se olvidan.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.