Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
El vino y la verdad, sin aguar.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
El burro busca al otro burro para rascarse.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
No existen desgracias razonables
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Es de sabios cambiar de mujer.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Ser lento en dar es como negar.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Chocolate frío, échalo al río.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
A quien feo ama, bonito le parece.
Fingir no es mentir.
A veces perdiendo se gana.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
A cada puerta, su dueña.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
A buen hambre, no hay pan duro.
Necios y gatos son desconfiados.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Esto es pan para tu matate.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Hacerse el de la oreja mocha.
La fantasía es el reposo del alma
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.