Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
A la sombra del favor, crecen vicios.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Mala boca, peces coma.
Para todo perdido, algo agarrado.
No hay secreto si tres lo saben.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Las damas al desdén , parecen bien.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
No hay que reírse de la felicidad
Sal no se cuenta con que es salado.
Buena cara dice buen alma.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Volverse humo.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Ir por lana y volver trasquilado.
El gusto se rompe en géneros.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Pesar ajeno, no quita el sueño.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Sal derramada, quimera armada.
El interés mata la amistad
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.