Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
La monotonía genera aburrimiento
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Con tontos, ni a coger hongos.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Estar como las putas en cuaresma.
Las palabras no cuestan plata.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
El buen vino sin ramo se vende.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Lo barato, sale caro.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Hablar en plata blanca.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Tras el vicio viene el lamento.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Antes de criticar, mírate la cola.
Camina como viejo y llegarás como joven.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Salud y fuerza en el canuto.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Quien se quemare, que sople.
Del lobo un pelo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.