A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Donde se está bien nunca se muere
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Vencer no es vergonzoso
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Valor y querer, facilitan el vencer.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
A buey viejo, pasto tierno.
Por San Blas, el besugo atrás.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Quien siempre adula se quema las mangas
Cada cual habla según como le fue en la feria.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Putas y frailes andan a pares.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
El que bien huele, mal hiede.
De donde menos se piensa, salta la liebre.