Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
No hay luna como la de enero, ni amor como el primero.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
El que bien huele, mal hiede.
La belleza siempre tiene razón
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Para que quiere cama el que no duerme.
Tu hablar te hace presente.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Quien ríe y canta su mal espanta
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Abril, lluvias mil.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Persevera y triunfarás.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
El corazón no habla, pero adivina.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Adorar al santo por la peana.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.