Sirva de algo mientras se muere.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Mallorquina, puta fina
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
El demonio no duerme.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Hay más días que ollas.
Gozo que no se comunica, se achica.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Ley puesta, trampa hecha.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Caer es más sencillo que levantarse.
Ama el sol, el que tiene sombra
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Alábate pato que mañana te mato.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Para presumir hay que sufrir.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
El vino abre el camino.
Entra, bebe, paga y vete.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Alegría y tristeza muerte acarrean.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
El mejor escribano echa un borrón.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Al que no quiera taza, taza y media.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.