Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Necio que calla por sabio que pasa.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Bailaré según tu música.
Cuando te den, da.
La zorra, por la cola.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
A burlas, burlas agudas.
Como es el padre, así es el hijo.
La lima, lima a la lima.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Paciencia y barajar.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Esposa prudente es don de Dios.
El que mucho duerme poco aprende.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Marido celoso, viejo mañoso.
Lo que no está prohibido está permitido.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Mujer al volante, peligro constante.
El que a burros favorece, coces merece.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Lo quiero, para ayer.
De ausente a muerto, no va un dedo.