Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Es tiempo de vacas flacas
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Las aguas mansas son las peores
Quien te adula, te traiciona.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Nunca con menores, entables amores.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Amor por cartas son promesas falsas.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
El pez grande se come al chico.
Por una alegría mil dolores
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
El amor y el reloj locos son.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Lo bien hecho bien parece.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Novia sin cepas, novio con quejas.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
La suerte es de los audaces.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
El que a hierro mata , a hierro muere.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Mucho ruido y pozas nueces.
Santo Tomás, una y no más.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Ama como el lobo ama a la oveja
La belleza entra por la boca.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Tiene la cola entre las patas
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Amor de gato se ve por el tejado.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
Grano a grano la gallina llena el buche.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.