Nunca cages mas de lo que comes.
Al buen vino, buen tocino.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
A la de tres va la vencida.
Lo escrito, escrito esta.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Casa en canto, y viña en pago.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
A escote, no hay nada caro.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
El hambre es la mejor salsa
De buena harina, buena masa.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
El que da primero da dos veces.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Bien cantas, pero mal entonas.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
La lengua larga es señal de mano corta.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Lo bailado nadie me lo quita.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Cada arroyo tiene su fuente.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
La noche es capa de pecadores.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
El hombre nació para morir, es mortal.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Dicen que la educación se mama.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Buena fama, hurto encubre.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.