El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Todavía aguas corren profundamente.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
¡En San Antonio, rayos y truenos!
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Quien no sabe dar sabe recibir
Aprende llorando y reirás ganando.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Es más seguro ser temido que ser amado
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
La vida es una sorpresa continua
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
La tercera es la vencida"
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Viajar con un amigo hace amar la vida
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
La distancia hace a las montañas más azules.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.