No muerdas la mano que te da de comer.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Agua en febrero, promesa para el agricultor
El amor entiende todos los idiomas
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Es mejor sudar que temblar
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Alegría amagada, candela apagada.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Del que jura, teme la impostura.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
La distancia hace a las montañas más azules.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Ir de capa caída.
Perdona una vez; pero nunca tres.