Lo escaso es siempre lo más bello.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
Con el mismo cuero las correas.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Al mal hecho, ruego y pecho.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Una familia unida come del mismo plato.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.