Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Todas las cosas pasan como el viento.
Una espina en el ojo.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
No hay mano que pueda para el tiempo
Primero la obligación y luego la devoción.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Pasará, sea lo que sea.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Riñas de enamorados, amores doblados.
El mono vestido de seda mono se queda
Gato con guantes no caza ratones.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
No hay medicina para el miedo.
Renegad de viejo que no adivina.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Alegrías secretas, candela muerta.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Más aburrido que mico recién cogido.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
La Cruz, la viña reluz.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Reyes y mujeres no agradecen.
¿Quién con una luz se pierde?