El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Copas son triunfos.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Por unos pierden otros.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Que todo es ilusión menos la muerte.
La mentira es animal de quinta vida.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
Cual es el padre, así los hijos salen.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
A grandes cautelas, otras mayores.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Para los desgraciados se hizo la horca.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Quien bien ata, bien desata.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Cochino fiado, gruñe todo el año.